Un año que empezó con freno y terminó con aceleración
El 2025 no comenzó como se esperaba para el ecosistema del M&A en tecnología. Después de los primeros signos de recuperación que se vislumbraban a finales de 2024, el arranque del año trajo consigo una acumulación de factores de incertidumbre que llevaron al mercado a adoptar una postura de espera. Quien esperaba un año de actividad intensa desde enero tuvo que recalibrar sus expectativas.
Sin embargo, la historia completa de 2025 no se cuenta mirando solo el primer semestre. El giro que ocurrió en la segunda mitad del año es tan relevante como la cautela que lo precedió, y las implicaciones para founders e inversores tech en 2026 son directas.
Por qué el primer semestre fue más lento de lo esperado
Varios factores confluyeron para frenar la actividad de M&A en los primeros seis meses del año:
La nueva política comercial de Estados Unidos generó incertidumbre sobre aranceles, acceso a mercados y condiciones de competencia para empresas tech con operaciones internacionales. Cuando las reglas del juego no están claras, los compradores postergan decisiones de adquisición que implican compromisos de capital a largo plazo.
Las decisiones de tasas de interés de los principales bancos centrales siguieron siendo un factor de presión. Con el costo del capital aún elevado respecto a los mínimos históricos del ciclo 2020-2021, la ecuación de retorno para muchas operaciones resultaba más ajustada, especialmente en transacciones apalancadas.
Las escaladas bélicas en Medio Oriente añadieron una capa de volatilidad a los mercados globales que impactó directamente en el apetito de riesgo de fondos e inversores estratégicos.
La aparición de DeepSeek como modelo de IA de alto rendimiento y bajo costo cuestionó temporalmente las tesis de inversión de decenas de compañías posicionadas en el espacio de inteligencia artificial, generando una reevaluación del valor de activos que hasta entonces cotizaban con prima elevada.
La suma de estos factores produjo un primer semestre en el que el volumen de transacciones estuvo por debajo de las proyecciones y en el que muchos procesos de M&A que deberían haberse cerrado en ese período se postergaron a la espera de mayor visibilidad.
El giro del segundo semestre: actividad intensa, estratégica y selectiva
Lo que ocurrió a partir del tercer trimestre de 2025 no fue simplemente una recuperación del volumen perdido. Fue un cambio cualitativo en el tipo de operaciones que se cerraron.
Según datos de Mergermarket, el número de operaciones en tecnología creció un 34% en el segundo semestre de 2025 respecto al período anterior. Pero más relevante que el número fue la naturaleza de las transacciones: los deals que se cerraron en esta etapa respondieron a lógicas estratégicas claras, con compradores que habían usado el primer semestre para identificar targets, hacer diligencia preliminar y preparar estructuras de transacción.
El mercado no simplemente se reactivó. Se volvió más selectivo y más sofisticado.
Los sectores que lideraron la recuperación
No todos los segmentos tech se beneficiaron por igual del repunte de actividad. Tres verticales concentraron la mayor parte del dealflow en el segundo semestre:
Software empresarial SaaS
El SaaS empresarial consolidó su posición como el segmento más activo en M&A tech. Los compradores —tanto fondos de private equity como corporaciones estratégicas— siguieron priorizando plataformas con ARR recurrente, churn bajo y capacidad de expansión dentro de su base de clientes existente. La predictibilidad de ingresos que ofrece el modelo SaaS se volvió aún más valorada en un entorno donde la visibilidad sobre el futuro era escasa.
IA aplicada a verticales específicas
Después del shock de DeepSeek en el primer semestre, el mercado recalibró su visión sobre el valor de la IA. La conclusión a la que llegaron los compradores más activos fue clara: el valor no está en los modelos de lenguaje genéricos, sino en la IA aplicada a problemas específicos de industria, con datos propietarios y flujos de trabajo integrados que los modelos genéricos no pueden reemplazar fácilmente.
Las adquisiciones en este espacio respondieron a una lógica de compra de capacidades: incorporar equipos con experiencia en IA aplicada, datos de entrenamiento específicos de vertical y producto ya validado con clientes reales.
Energía digital e infraestructura tech
El crecimiento exponencial de la demanda energética asociada al procesamiento de IA convirtió a las empresas de infraestructura tech —centros de datos, gestión energética, eficiencia computacional— en targets de alta prioridad. Este es un segmento que hasta hace dos años aparecía en los márgenes del radar de M&A tech y que en 2025 pasó al centro de la atención de compradores estratégicos e inversores de infraestructura.
El crecimiento inorgánico como herramienta de diferenciación
Una de las lecturas más importantes que deja el segundo semestre de 2025 es que el M&A dejó de ser percibido exclusivamente como una decisión táctica de escala —comprar clientes, sumar ARR, reducir competencia— y se consolidó como una herramienta estratégica de diferenciación.
Las empresas que ejecutaron operaciones en este período no lo hicieron principalmente para crecer más rápido. Lo hicieron para incorporar capacidades que sus competidores no tenían: acceso a datos específicos de industria, equipos con experiencia en IA aplicada, infraestructura tecnológica propietaria, presencia en mercados geográficos donde la construcción orgánica hubiera tardado años.
En mercados donde la competencia se intensifica y los ciclos tecnológicos se acortan, la adquisición de capacidades estratégicas a través del M&A puede marcar la diferencia entre liderar una categoría y quedar rezagado en ella.
Qué significa esto para 2026
El patrón del segundo semestre de 2025 proyecta varias tendencias que ya están activas en 2026:
Mayor selectividad de los compradores. El mercado no está en modo de adquisición indiscriminada. Los compradores más activos tienen tesis claras, criterios de evaluación definidos y poca tolerancia para procesos largos con targets mal preparados.
Prima sobre preparación. Las empresas que llegaron al mercado con data room completo, métricas documentadas y narrativa de inversión clara cerraron en mejores condiciones y en menos tiempo que las que comenzaron a prepararse cuando ya tenían un comprador interesado.
Convergencia entre SaaS, IA y sectores tradicionales. Algunas de las operaciones más interesantes del segundo semestre de 2025 no fueron tech comprando tech, sino empresas de sectores tradicionales —retail, salud, logística, servicios financieros— adquiriendo capacidades tech para acelerar su transformación digital.
El mercado no espera: la preparación sí puede adelantarse
El segundo semestre de 2025 demostró que los ciclos de M&A pueden cambiar de dirección con más rapidez de lo que los modelos de planificación tradicionales anticipan. El primer semestre fue lento. El segundo fue intenso. Y quienes aprovecharon mejor esa aceleración fueron los que no esperaron a que el mercado se moviera para empezar a prepararse.
Para founders e inversores tech que están leyendo las señales de 2026, la pregunta no es si habrá actividad de M&A. La pregunta es si sus empresas estarán listas cuando el momento correcto llegue.
¿Tu empresa está posicionada para aprovechar el ciclo de M&A que se está desarrollando en 2026? ¿Tienes identificadas las capacidades que podrías adquirir o el perfil de comprador que más valor encontraría en lo que construiste?
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